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Cuarenta años después

Un partido para completar, sin nada en juego más que el honor, demostró en su comienzo que el equipo psicológicamente no había recibido bien la eliminación contra Francia, un equipo frío que hasta la apertura del marcador no había creado peligro contra el arco australiano.
Poco a poco se fue contagiando de la gente, los miles de peruanos que colmaron el estadio y que pedían un poco más de ganas, de fuerza y de fútbol. Y así, sin brillar, sin hacer su mejor partido, con muy poco, marcó diferencias y terminó el partido justificando, aunque con un marcador algo exagerado, la victoria.

Tácticamente muy poco para hablar. Australia, de manera inteligente, intentó atacar por los costados, obligando a los marcadores peruanos a quedarse retrasados perdiendo así el equipo una de sus armas mas importantes. El partido entonces se peleó en el medio, donde en casi todo el encuentro los oceánicos ganaron por presión y movilidad llegando a crear cierto peligro en el arco de Gallese. Prueba de esto es que Gareca cambió en el partido a los 2 volantes de contención que casi nunca habían podido ganar su sector. Perú sin la pelota se limitó a esperar, saltar lineas y jugar balón largo y así fue como llegaron los goles: Carrillo primero y Guerrero después, le dieron a Gareca los goles y la victoria que mereció, mucho más que hoy, ante Dinamarca.


El Futuro
Vaso vacío: Un equipo que no pasó la ronda inicial del mundial, que careció de un poco de inteligencia para manejar mejor su primer partido y también de potencia ofensiva especialmente para concretar las opciones que creó en los partidos ante Dinamarca y Francia. A esto sumarle un fin de ciclo, por lo menos mundialista, de 2 jugadores clave en este equipo como son Farfán y Guerrero, por sus edades (de 33 y 34 respectivamente), muy difíciles de sustituir hoy por hoy.

¿Gareca?
Es la pregunta que hace unos días viene dando vueltas en Perú, casi todo el país pide que se quede, los dirigentes ya le ofrecieron la continuidad y el Tigre contestó que no era el momento pero que no tardaría mucho en responder, por sí o por no.  A esperar estas semanas entonces.

Vaso lleno: Sacando a los nombrados Farfán y Guerrero, Perú tiene un grupo de jugadores jóvenes, que hicieron un gran final de clasificación sudamericana y un mundial aceptable, que demostraron que están a la altura para competir de igual a igual con cualquier equipo del mundo y que ahora, ya con la experiencia de un mundial encima, pueden llegar a mostrar mucho mas de cara a la clasificación a Qatar 2022


En resumen, y a modo de despedida de esta columna de Perú en Rusia 2018, como dije unas palabras más arriba, fue un aceptable Mundial de Perú que, frente a un sorteo claramente desafortunado, cayendo en uno de los grupos más complicados, presentó dura lucha y muchas veces superó a equipos europeos con mucho mas experiencia internacional y un equipo “débil” muy complicado. Todos esos equipos con jugadores valuados en varias veces más dinero que los peruanos. A su vez tuvo sus oportunidades ante Dinamarca de casi asegurar su pase, pero por errores propios no lo hizo y pagó carísima esa derrota. Esperemos que esto no termine en otra “gran generación” que luego se vaya diluyendo y no tenga recambio sino que se construya sobre esto y se marquen metas mas ambiciosas.


Hoy, satisfecho por la victoria, recordando a esa vieja TV B&N de 14” donde vi aquella victoria de Perú contra Irán en Argentina 78, sólo espero que no tengamos que esperar otra vida, otras décadas, otras generaciones, otros 40 años, para volver a celebrar un triunfo peruano en un mundial.

Buenas noches

Gus

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